Virtudes vencen señales

Este refrán te dice que las apariencias engañan, y aunque veas señales que indiquen malas formas e insinúen malos comportamientos, si hay virtud esta se manifestará y vencerá. Sin duda alguna podemos ver indicios que nos hagan pensar acerca de otra persona y prejuzgarla, aunque con el tiempo, con la experiencia podemos ver su verdadero ser, que si es virtuoso se será claramente.

El diablo sólo tienta a aquel con quien ya cuenta

Este refrán te dice que la bondad no puede ser tentada y que por contra el mal no es impuesto sino que ya está ahí y se manifiesta cuando es tentado. Como alude al comportamiento y al espíritu de las personas, da por hecho que hay personas buena y malas por naturaleza, por más que en primera instancia puedan aparentar otra cosa. Tras una tentación descubriremos la verdadera esencia.

La sangre se hereda, y el vicio se apega

Este refrán pone de manifiesto dos conceptos, acerca del comportamiento, donde por genética podemos heredar ciertos rasgos pero que sin embargo otros, sobre todo malos comportamientos aludidos como vicio son adquiridos por imitación. Te dice como los cargos nobiliarios son heredados y muchos vicios que tienen no son congénitos sino por la influencia de unos en otros.

Como se vive, se muere

Este proverbio pretende decirte que tu experiencia en la vida está muy relacionada con el momento de la muerte. Es decir, por ejemplo, si toda la vida fuiste un temerario que corrió riesgos innecesarios es probable que seas víctima de uno de ellos. Si lo tomamos como algo negativo podemos vincularlo claramente con este otro: «Quién mal anda, mal acaba«. Aunque si por otro lado lo tomamos como algo positivo podríamos vincularla a: «Genio y figura, hasta la sepultura«.

Toda criatura torna a su natura

Este refrán alude a las leyes naturales que rigen mundo y especialmente de las criaturas vivas como los seres humanos y su carácter. Podemos utilizar esta frase para señalar a un hombre al que se le ha descubierto una farsa con respecto a su comportamiento, donde aparentaba una corrección de su vileza que no era más que hipocresía. Te dice por tanto que los seres somos condicionados ya desde que nacemos como en: A cada uno le place aquello con que nace.

A cada uno le place aquello con que nace

Este refrán te quiere decir claramente que la influencia de tu entorno, tu aprendizaje en los primeros años de edad es clave a la hora de formarte como persona, especialmente en el carácter y personalidad, aunque también en las inquietudes y aficiones. Es por ello que para bien o para mal, toda persona está un tanto marcada por el sitio donde nació y especialmente donde vivió en la infancia.

Lo que se aprende en la cuna, siempre dura

Este refrán te indica que el aprendizaje en primera instancia es muy eficaz, y así la educación en los niños es muy eficaz porque se presupone que durará a lo largo de toda su vida. Alude por tanto a la necesidad de encarar a las personas y forjarlas en su carácter a muy corta edad, probablemente porque luego más tarde difícilmente se pueden conseguir los mismos efectos.

Quién malas mañas ha, tarde o nunca las perderá

Ese refrán es ciertamente negativo a la hora de valorar la posibilidad de cambio para una persona caracterizada por su vileza en una transición hacia la bondad. Está claro que la experiencia nos va cambiando con el tiempo, pero así como el espíritu puede ir corrompiéndose a medida que tenemos experiencias negativas, este refrán nos muestra que el caso contrario es muy infrecuente y de hecho si sucede será tras una larga espera.

Por lo que uno tira, otro suspira

Este refrán indica que siempre puedes encontrar a 2 personas que piensen distinto acerca de un caso, o incluso cuando se trata de sentimientos de desprecio o deseo. Puede estar relacionado también más allá del carácter de cada uno de su condición social o entorno. Así por ejemplo una persona adinerada puede despreciar una comida que seguramente agradecería mucho una persona pobre.

Tantos hombres, tantos pareceres

Aquí tenemos otro refrán que da muestra de que no hay dos personas iguales y que es difícil que piensen exactamente lo mismo ante cualquier caso que se presente, y ya puestos, totalmente imposible en todos. Asimismo apela al colectivo que responde a un número elevado de miembros y que por tanto es complicado ponerlos a todos de acuerdo. En realidad es una traducción de un verso de Terencio: Quot homines, tot sententias.

Algo va de Pedro a Pedro

Este refrán indica que todos somos distintos entre nosotros, por más que tengamos cosas en común. Cada individuo es único y por más que haya similitudes o vínculos muy fuertes, siempre hay particularidades entre 2 individuos a los que personaliza con nombres de Pedro. Frecuentemente se enjuicia a 2 personas estableciendo la misma sentencia, cuando siendo justos, probablemente no tengan ambos el mismo peso.

Cada uno es como Dios le ha hecho

Esta frase es todo un proverbio que indica como una persona u objeto tiene unas cualidades que permanecen invariables a pesar de las circunstancias. Por tanto la respuesta lógica debe ser de conformismo, conservadora ya que tratar de cambiar no es efectivo. Invita también a aceptar a las personas tal y como son y en cualquier condición, lo que puede servir para justificarlas, probablemente ante actos que puedan ser polémicos.

Al erizo, feo y todo, Dios le hizo

Aquí tenemos un refrán que promueve que todos somos respetables, dignos y reconocidos como criaturas de Dios, cada uno con sus características propias y diferencias. Apela a la igualdad y a la tolerancia desde el cristianismo. Puede ser usado por ejemplo para recriminar a aquel que discrimina, especialmente por alguna condición que pueda parecer inferior en algún sentido como pueda ser cualquier forma de belleza, que por otro lado tiene un componente subjetivo.

Todos nacen desnudos

Ese refrán te dice claramente que los seres humanos todos somos iguales al nacer, es decir, apela a la igualdad por un lado y a las características propia de los recién nacidos como pueda ser la debilidad, la pequeñez o la ternura. En ese sentido conecta con otro: «Todos desnudos nacemos, y así volvemos», aunque este además relaciona un estado similar a la hora de la muerte.

Todos somos hijos de Adán y Eva, sino que nos diferencia la seda

Este refrán alude directamente ante la igualdad de los seres humanos estableciendo según la religión Católica que todos somos hijos de Adán y Eva. No obstante dicha igualdad sabemos que no es real y más en concreto la desigualdad de oportunidades ya desde la cuna, porque desde el primer momento la clase social y el entorno (representado por el acceso o no a la seda) nos marcará el acceso a bienes, educación o diversos privilegios.

Entre todos la mataron y ella sola se murió

Esta expresión alude a evitar cargarle la responsabilidad a una persona cuando su desgracia es un cúmulo de acciones de un colectivo. En ocasiones, y aunque sea con contribuciones de poco peso y puntuales, la suma de muchas y por muchos individuos pueden frustrar el trabajo de un personaje que por lo que sea es incapaz de imponer su autoridad. También se evita concretar en esa derivación de responsabilidad donde se alude al colectivo en vez de acusar a una parte en concreto.

Mucho miedo y poca vergüenza

En ocasiones vemos esta frase donde el carente de virtud o malvado da señales de temor ante la reprimenda que pueda llevar tras sus acciones, pero que sin embargo y a pesar de todo las sigue haciendo. Esto puede ser un sinónimo de temeridad, valentía o incluso de tener bien poca vergüenza por insistir en las fechorías incluso a sabiendas de la reprimenda porque tal vez cuenta con que no sea real.

No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo

Este refrán apela a la humanidad del hombre, de la propia naturaleza humana que provoca que hasta el el ser más bondadoso que exista haya cabida para un poco de maldad, e incluso que en el ser mas malvado haya un espacio de bondad. Como todo es relativo, las cosas nunca suelen ser blancas o negras, y menos en lo relativo a los hombres. En determinadas situaciones y más allá de las apariencias, es normal que haya ciertas contradicciones.

El hombre honesto es siempre un principiante

Esta frase es un aforismo atribuido a Marcial, autor del siglo I d. C., que te inculca que las buenas personas no aprenden bien de las experiencias de la vida. Está relacionado con el dicho de que las personas buenas son tontas, aunque no es exactamente lo mismo. En  realidad presupone que las injusticias de la vida y las malas artes te deberían llevar a ser una persona que sepa defenderse de ellas o afrontarlas correctamente, algo que sólo los deshonestos logran conseguir.

La más endeble rueda es la que más suena

Este refrán alude a que muchas veces se queja el que menos motivos tiene de hacerlo. Va ligado a otro refrán que dice que la cuerda siempre rompe por lo más fino. Por ejemplo en una tarea en equipo donde se encuentran dificultades, no se corresponde la queja a aquella parte que más contribuye a la resolución del problema. El que más debería callar es el que alza la voz, algo que suele contrariar a los demás.

Detrás de la cruz está el diablo

Este refrán te dice básicamente que por un lado las apariencias engañas, que no siempre es lo que parece, y que por otro lado donde pueda verse bondad, puede haber vicio en realidad. En sociedad y sobre todo en ciertos personajes abunda la hipocresía, y es algo que podemos comprobar a diario cuando algunos ricos esconden evasiones fiscales, blanqueo de dinero o pagos de favores en donaciones aparentemente generosas y beneficiosas para la sociedad. Lógicamente es una expresión muy ligada a la religión católica, y del mismo modo también podemos ver como delincuentes van a misa, o curas cometen atrocidades.