Cuando el abad está contento, lo está todo el convento

Este refrán te indica dos cosas, hace hincapié en la importancia de la jerarquía a la que reafirma y refuerza la influencia de la cabeza visible, y por otro lado resalta que el estado de ánimo es contagioso. En particular un estado de ánimo positivo y alegre por parte de arriba influye bastante a los de abajo.