Quien juega con fuego, se quema los dedos



Refrán dedicado a los imprudentes y temerarios que a pesar de saber que están en contacto con el peligro, siguen cerca de él llegando a desafiarlo. Se puede extender a los negocios o la vida en general. Otro refrán similar es el de «Quien ama el peligro, en él perece».


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