No es rico el que más tiene, sino el que menos necesita



Este refrán nos enseña que la codicia y la ambición elevadas no hacen la felicidad, porque el ambicioso y codicioso por mucho que tengo en su poder nunca va a ser feliz con lo que consiga y siempre se sentirá falto de algo. Mientras que el que se conforma con poco, será feliz con lo que la vida le ofrezca.


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