Aún no ensillamos, y ya cabalgamos



Este proverbio va dirigido a todos aquellos que antes de empezar un trabajo o una obra, ya hablan de sus beneficios o del provecho que les reportará. También está enfocado a todos los que quieren llegar a un fin sin poner los medios necesarios. Un refrán similar es el de «No hay que vender la piel del oso, antes de haberlo cazado».


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